Trump pierde el Congreso, pero México no gana todavía
@guerrerochipres
La jornada de cuidado de otras personas suele medirse, frecuentemente, en dosis de medicamentos, consultas, alimentos o traslados. El reloj avanza, pero las obligaciones rara vez conceden pausa.
El riesgo aparece cuando la rutina sale de la cotidianidad y llega la emergencia. Una caída o una complicación médica pueden convertir cualquier habitación en una sala de urgencias. ¿A quién llamar y qué hacer mientras llega la ayuda?
No todas las personas están preparadas para responder. Muchas aprenden sobre la marcha a manejar tanques de oxígeno, drenajes, tratamientos y equipos de movilidad, sin contar con la capacitación adecuada.
A la exigencia física se suma el desgaste emocional. Richard Schulz y Paula Sherwood, en "Physical and Mental Health Effects of Family Caregiving", han documentado los efectos del cuidado prolongado: ansiedad, depresión, enfermedades cardiovasculares y alteraciones del sistema inmunológico. La entrega permanente también pasa factura.
Por eso, saber dónde pedir auxilio no debería ser un dato reservado para los momentos de crisis. En la Ciudad de México, el C5 puede convertirse en una red de apoyo cuando la situación rebasa los recursos del hogar.
Una llamada al 9-1-1 permite solicitar atención ante emergencias médicas, accidentes o situaciones de peligro. El área de Telemedicina ofrece orientación prehospitalaria para guiarnos con cabeza fría a través de la pantalla o la voz del experto mientras llega el auxilio.
También existen amenazas cuya solución no se encuentra en el botiquín. Ante delitos o actividades ilícitas, el 089 permite presentar denuncias anónimas, y si el riesgo toma la forma de la violencia de género en el entorno doméstico, la línea SOS Mujeres *765 activa una respuesta integral.
Conocer estos números amplía las posibilidades de respuesta y evita que el miedo o la desinformación dicten los siguientes pasos.
Estas herramientas de auxilio dialogan con políticas públicas de la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, como el programa Ciudad que Cuida a quien Cuida, enfocado en brindar apoyos económicos, acompañamiento y acceso a la red de Utopías para redistribuir la tarea del cuidado.
En el marco del Día Internacional de las Personas Cuidadoras, conmemorado cada 5 de noviembre, vale la pena mirar hacia el otro lado de la responsabilidad: quien dedica su tiempo a sostener la vida de otra persona también necesita descanso, atención y herramientas para el cuidado.
Salvador Guerrero Chiprés es coordinador general del C5 de la Ciudad de México