Iglesias, diezmo e impuestos
Las maromas de Clara y Zoé
Los gobiernos de la auto llamada Cuarta Transformación tratan, por todas las maneras posibles, de mostrar a los ciudadanos que en el país y en la Ciudad de México, todo está bien en temas que nos preocupan como la seguridad pública y el crecimiento de los casos de sarampión.
Y para ello, en lenguaje coloquial, Clara Brugada, jefa de Gobierno de la CDMX, y Zoé Robledo, director del IMSS, tuvieron que hacer varias maromas que la terca realidad terminó por echar abajo.
Veamos por qué.
Para Brugada no hay una sintonía entre la disminución de la incidencia delictiva y la percepción de seguridad y en ello influye la difusión desmedida de la nota roja por parte de los medios de comunicación.
Hay que señalarle a la funcionaria que, si existe una importante difusión de notas de inseguridad en la capital y en el país, es porqué México, desgraciadamente, es un paraíso para el narcotráfico, hay que recordarle que en la capital tienen asiento grupos poderosos locales en zonas como Tepito y Tláhuac y en la alcaldía que ella gobernó, como es Iztapalapa, que no han podido ser erradicados.
Hay que recordarle que, en el sexenio de Andrés Manuel López Obrador, el mismo presidente fue el impulsor de una política de abrazos a los capos.
Sólo un político miope o manipulador pretende que se oculta la realidad. Los medios no generan la violencia, sólo la informan a la sociedad para que los mexicanos se enteren de lo que sucede, aunque les pese a los políticos.
De manera pública, Clara Brugada se quiso convertir en jefa de información para decirle a los medios de comunicación, que deben reducir el volumen de nota roja, lo cual sí, es un esfuerzo para limitar la libertad de prensa, aunque para ella no lo parezca.
La mandataria aseguró que es necesario un diálogo abierto sobre la función social de los medios de comunicación, sobre la ética periodística, así como la relación establecida entre medios y gobiernos.
¿A que se refiere Brugada cuando habla de función social de los medios y la relación que debe haber entre prensa y autoridades?
Si para ella la relación de la prensa con los gobiernos radica en callar la terrible realidad de inseguridad en México y en la capital, para quedar bien con quienes gobiernan, pues está terriblemente equivocada.
GOLPE DIRECTO PARA CLARA BRUGADA
La organización Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal sitúo este miércoles a México como el país que tiene un mayor número de ciudades dentro de las 50 más violentas del mundo, con 17 urbes, más del doble que Colombia (8), la segunda nación en la lista.
La urbe más violenta a nivel global es la capital de Haití, Puerto Príncipe, con más de 197 homicidios por cada 100 mil habitantes, seguida de Babahoyo (Ecuador), con 166 homicidios; y Mandela Bay (Sudáfrica), con 119; mientras que las mexicanas Culiacán (Sinaloa), con 103 homicidios; y Ciudad Obregón (Sonora, noroeste), con 90, que ocupan la sexta y novena posición, respectivamente.
Las otras urbes mexicanas del país integradas en la lista son Manzanillo, Zamora, Colima, Acapulco, Irapuato, Juárez, Tijuana, Celaya, Cuernavaca, Uruapan, Chilpancingo, Chihuahua, Hermosillo, el Área Metropolitana del Valle de México, en donde se ubica la CDMX, y León.
Para el representante del Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, José Antonio Ortega, estos datos reflejan que el país sufre una "gran violencia que no se está resolviendo", advirtió en declaraciones a EFE.
En su opinión, la autoridad no está haciendo "lo suficiente" para atajar y solventar la crisis de seguridad actual en México, sobre todo en el estado de Sinaloa, región que "destaca por el crimen" a pesar de "los miles de soldados" que envió recientemente el Gobierno.
Y toda esta situación -añadió Ortega- en un año en el que el país acogerá 13 partidos del Mundial de Fútbol durante los meses de junio y julio, (algunos de los cuales se realizarán en la CDMX), evento en el que, aseguró, las autoridades no van a poder proteger a los turistas, "porque en este momento no pueden proteger a los mexicanos o a extranjeros que estamos viviendo en este país".
Además, la organización civil denunció que están percibiendo una "operación de estado" para "manipular y esconder" las cifras reales de homicidios, ya que los datos del gobierno y los del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) "no coinciden".
"No están contabilizando adecuadamente a las víctimas del delito de homicidio, hay una operación de estado para encubrir, para falsear las cifras y para mostrar un mejor país de lo que realmente tenemos", concluyó Ortega.
Este nuevo informe se conoce un día después de que la presidenta, Claudia Sheinbaum, destacara la reducción de la caída de los homicidios en un 42% en sus primeros 16 meses en el cargo.
La realidad golpeando los discursos de Sheinbaum, Brugada y Zoé.
ZOÉ Y LA MANIPULACIÓN DE DATOS
Clara Brugada destacó que quienes visiten la Ciudad de México en el próximo Mundial de Futbol deberán vacunarse contra el sarampión, con lo cual implícitamente reconoció la gravedad de los contagios en la capital del país.
Sin embargo, en su afán de reducir el impacto mediático, en conferencia de prensa trató de evitar, sin conseguirlo, que se diera a conocer cuál es el nivel de los contagios por alcaldía.
El director del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Zoé Robledo Aburto, fue instruido para responsabilizar a los gobiernos del PRI y del PAN desde el año 2000, por la baja cobertura en la segunda dosis de vacunación contra el sarampión que ahora, en medio del brote mundial, mantiene a varios grupos etarios con bajos niveles de inmunidad, de hasta 50%.
En cambio, agregó que, en el 2021, ya en el primer gobierno de Morena, se implementó un nuevo esquema de vacunación que mantiene a los niños de entre cero y ocho años como los “más protegidos”. Sin embargo, las cifras oficiales de la Secretaría de Salud federal (SSA) demuestran lo contrario.
Señaló que la cobertura entre 11 y 15 años se reduce a 78%, mientras que entre 16 y 20 años es de 68%. “La segunda dosis se debe haber aplicado justamente entre el gobierno de Enrique Peña Nieto y (Felipe) Calderón”, dijo.
Agregó que, en el caso del grupo de 21 a 25 años la cobertura baja a 55%, “su segunda dosis debió de haber ocurrido justamente entre el 2006 y el 2012, el gobierno de Felipe Calderón”. Mencionó que en el caso del grupo de 21 a 25 años la cobertura baja a 55%, “su segunda dosis debió de haber ocurrido justamente entre el 2006 y el 2012, el gobierno de Felipe Calderón”.
El funcionario añadió que, para la población de 26 a 30 años la cobertura es de 47%, “la segunda dosis se debió de haber aplicado justamente en el gobierno de Vicente Fox, entre el 2000, 2001 —digamos, que es el año completo— y el 2006”.
Indicó que, en 2021, a mitad del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, se implementó un nuevo Programa de Vacunación Universal, que establece la aplicación de la primera dosis al cumplir un año de edad y la segunda a los 18 meses. ¿Por qué no se hizo desde el primer año de gobierno?, me preguntó yo.
De acuerdo con Robledo “los niños más pequeñitos afortunadamente son los más protegidos”, pues, según la encuesta, los infantes de cero a 10 años son actualmente “el grupo más protegido”, con coberturas de entre 82% y 83%.
Sin embargo, el más reciente Informe Diario del Brote de Sarampión en México de la Dirección General de Epidemiología de la Secretaría de Salud, del 11 de febrero, es decir del mismo Gobierno, tiene otros datos, de acuerdo con algunas publicaciones, como la revista Proceso.
De los nueve mil 187 casos confirmados acumulados, los primeros tres lugares con más afectados son:
-De 1 a 4 años, con mil 351 casos, equivalente a 14.7%
-De 5 a 9 años, con mil 122 casos, equivalente a 13.5%.
-De 1 a 9 años- equivale a 28.2%, es decir, casi la tercera parte de los casos.
-De 25 a 29 años, con mil 21 casos, equivalente a 11.1%.
O sea, casi una tercera parte de los mexicanos más afectados (28.2% por ciento), nacieron en gobiernos de la auto llamada Cuarta Transformación. La maroma de Zoé Robledo no pudo ser tan fuerte, como para ocultar esa realidad, porqué simple y sencillamente el gobierno de AMLO dejó de comprar vacunas y condenó a los niños a sufrir la enfermedad. Ahora todo el país paga esa negligencia.




