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CIUDAD DE MÉXCO, 22 de septiembre de 2025.-El resurgimiento del gusano barrenador del ganado en México ha encendido las alarmas en el sector ganadero. Tras la reciente detección de la plaga en Nuevo León, los productores mexicanos han alzado la voz, afirmando que la única medida realmente efectiva para frenar su avance es la liberación masiva de moscas estériles, y no la imposición de más restricciones a la movilización de animales.
La Asociación Mexicana de Engordadores de Ganado (AMEG), en un comunicado, subraya que las medidas de control biológico deben ser la prioridad. Aunque los esfuerzos para monitorear y mitigar el parásito han dado resultados, como la detección oportuna en una engorda de Nuevo León, la asociación enfatiza que el riesgo de propagación continuará latente si no se intensifica la estrategia principal: la Técnica del Insecto Estéril (TIE). Esta técnica ha demostrado ser la herramienta más eficaz para romper el ciclo de vida del gusano barrenador, el cual afecta a cualquier animal de sangre caliente.
Los ganaderos argumentan que sobrerregular la movilización del ganado no erradicará la plaga y, por el contrario, perjudicará la producción nacional al dificultar el flujo del ganado.
La AMEG, puntualizó en su boletín de prensa, reafirma su compromiso con la vigilancia sanitaria y la colaboración con las autoridades federales y estatales para mejorar los protocolos de monitoreo.
Finalmente, la asociación asegura que la carne mexicana, bajo los estrictos procesos de inspección Tipo Inspección Federal (TIF), sigue siendo de la más alta calidad y completamente segura para el consumo tanto en el mercado nacional como en los mercados internacionales.
La prioridad, insisten, es que el trabajo conjunto permita una detección oportuna que limite la propagación de la plaga.
La Técnica del Insecto Estéril TIE implica criar grandes cantidades de insectos macho de la plaga, alimentarlos y esterilizarlos mediante radiación.
Posteriormente, se liberan en el campo con el objetivo de que se apareen con hembras silvestres fértiles. Esto inhibe la reproducción y reduce progresivamente la población de la plaga.




