CIUDAD DE MÉXICO, 16 de septiembre de 2021.- El inicio del Grupo C de la Europa League dio un buen juego entre el local Leicester City y Nápoles, que se recuperó de una desventaja de dos goles y empató, gracias a Victor Osimhen.

El primer gol lo tuvo el club inglés, al minuto 6, cuando luego de intento de despeje y rebote, el esférico quedó para Barnes, casi en el área chica, disparó con dirección de gol, pero el guardameta Ospina desvió a tiro de esquina con las piernas.

Tres minutos después, Leicester no volvió a perdonar: luego de centro por izquierda de Barnes, al segundo palo, Ayoze Pérez, manteniendo el paso, cacheteó de volea, la pelota picó en el pasto y el portero Ospina desvió, pero no evitó que rodara entre los tres palos para el 1-0.

Napoli tuvo el empate a los 35 minutos, claro, muy claro: Osimhen se llevó por banda derecha a un rival, entró al área y llegó a línea de fondo, donde retrasó raso para Zieliński, quien, en los linderos del área chica, cacheteó mordido y la pelota rebotó en un defensa y afuera.

Antes de terminar el primer tiempo, al minuto 45 y luego de centro por derecha, tocó el turno de fallar a Chucky Lozano, quien en los linderos del área chica cabeceó, pero le faltó colocación y el guardameta Kasper Schmeichel desvió a dos manos.

Ya en el segundo tiempo, al minuto 59, la escuadra inglesa parecía que definía el encuentro, cuando filtraron para Patson Daka, quien en gran posición, apenas atrás del manchón penal, le pegó raso y potente a las redes, pero el árbitro lo anuló por supuesto fuera de lugar.

Pero al minuto 64, parecía que Leicester mataba, luego de robar la pelota en medio campo y filtrar, a velocidad, para Barnes, quien entró al área, amagó a un defensa y cruzó, raso, el 2-0, ya sin el mexicano, quien salió un minuto antes por Politano.

Cinco minutos después, Nápoles volvió a la vida, cuando tocaron de cabeza para Victor Osimhen, quien controló y se dio autopase, se llevó a un rival por potencia de piernas y punteó por arriba ante la salida del arquero Schmeichel para el 2-1.

Y cuando el partido acababa, al minuto 87, Napoli, milagrosamente, empató: por derecha y luego de drible, Politano centró y Osimhen ganó la posición, el salto y cabeceó pegado a un palo para el 2-2 final.