Libros de ayer y hoy
¿Qué pasa en el Senado?
Gracias a la sabiduría del constituyente de 1824, lo que haga mal la cámara de origen
lo puede corregir la cámara revisora.
Es lo que va a pasar ahora con la reforma a la ley de amparo, a la que el Senado le
agregó de última hora un artículo transitorio que, en vez de perfeccionar la iniciativa
presidencial, hizo lo contrario.
Tiene remedio, no es la primera vez que hay desatinos en el trabajo legislativo, en
ocasiones el error ha sido de la Cámara de Diputados como cámara de origen (la que
recibe la propuesta) y el Senado ha reparado lo errado.
Sin embargo, lo que sucedió esta vez en el Senado no tiene precedente, algo que
estaba bien lo echó a perder.
¿Quién tuvo la culpa?
¿Adán Augusto en su papel de coordinador? ¿El senador Manuel Huerta Ladrón de
Guevara porque presentó de última hora un artículo transitorio que avivó temores y
desató polémica? ¿Los senadores supuestamente mal aconsejados desde la oficina
de la consejería jurídica de la presidencia? ¿Javier Corral y Enrique Inzunza quienes,
a pesar de darse cuenta del desatino, poco hicieron para evitar que se aprobara en la
sesión plenaria? ¿Senadores que tampoco pareció importarles las alertas sobre los
riesgos del transitorio? ¿La oposición que todo ve mal?
¿Quién fue el culpable?
Como siempre en la política, todos y todas a lavarse las manos y a echarle la culpa a
la Fuente Ovejuna.
El hecho es que la mayoría en el Senado aprobó un artículo transitorio que contradice
el artículo 14 de la Constitución. Medio mundo se quedó con esa impresión,
incluyendo a los que despachan en Palacio Nacional.
La propia presidenta Claudia Sheinbaum les recordó a los legisladores que ninguna
ley puede ser retroactiva.
Ahora la corrección la tendrá que hacer la Cámara de Diputados en su papel de
cámara revisora.
Seguro que los imperfectos aprenderán la lección, no pueden ni deben darse el lujo de
equivocarse de esa manera, porque se exhibe toda la bancada, quedan mal con la
autora de la iniciativa.
En el supuesto de que alguien hubiera actuado por desidia, mala fe o por ignorancia,
tampoco habría disculpa para los demás.
Por eso la importancia de tener asesores de peso, dentro o fuera de la cámara, para
que cuando surja alguna duda técnica o las opiniones estén divididas, se imponga la
voz de los que saben.
Lo más fácil es echarle la culpa al coordinador o al que presentó la propuesta en el
último momento, nada más que para aprobar un dictamen se requiere mucho más que
dos votos.
Cierto que el coordinador pudiera estar abrumado con el asunto de Tabasco y la
famosa banda delictiva “La Barredora”, sobre todo con la campaña mediática que le
han orquestado a fin de orillarlo a que deje su cargo o solicite licencia. Por la forma en
que ha reaccionado Adán Augusto y se ha visto en las conferencias de prensa, sereno
y con respuestas para aclarar lo que sea necesario, lo más probable es que sus
detractores pierdan la apuesta.
Así que más le vale a todos y todas las integrantes de la bancada a ponerse las pilas
para no dejar pasar nada que termine por hacerle el juego a la oposición o impactar
en el proyecto de la 4T.
Y si el problema obedece a “fuego amigo”, como lo puede haber en cualquier grupo
político por envidia o intereses personales, lo más conveniente es detectarlo y
corregirlo.
X y TikTok: @zarateaz1




