CUIDAD DE MÉXICO, 10 de septiembre de 2019.- Tal como lo anunció el pasado viernes, la presidenta de la Mesa Directiva del Senado de la República, Mónica Fernández Balboa, presentó una iniciativa que tiene por objeto establecer los lineamientos en materia de disminución de la incidencia del suicidio.

Entre lo propuesto, destaca establecer como materia de salubridad general la prevención del suicidio y la asistencia por lesiones auto infligidas con el propósito de perder la vida; además resaltar que dichas acciones en materia de salud serán concurrentes entre los tres órdenes de gobierno.

La iniciativa de la senadora de Morena también crea el Programa Nacional de Prevención del Suicidio y el Consejo Nacional para la Prevención del Suicidio que tendrá por objeto la disminución de la incidencia de este trastorno mediante la prevención, asistencia y postvención de las acciones autodestructivas como materia de salubridad general.

Dicho Consejo estará integrado por el Secretario de Salud, quien lo presidirá, por los titulares de las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal, cuyas atribuciones tengan relación con el objeto del Consejo, así como por representantes de organizaciones sociales y privadas relacionadas con la prevención del suicidio y la postvención.

El Secretario de Salud convocará a los titulares de los gobiernos de las entidades federativas a asistir a las sesiones del Consejo.

La iniciativa que modifica los artículos 3 y del 483 al 488 de la Ley General de Salud refiere la integración, obligaciones y facultades del Consejo; estipula que la protección del derecho a la salud comprenderá la prevención del suicidio en situaciones de riesgo y de crisis, así como la asistencia continuada del Estado a la persona que se lesiona a sí misma con la intención de perder la vida.

El documento define los términos suicidio como la acción autoinfligida y deliberada de una persona causante de la pérdida de la vida; el intento de suicidio como la acción autoinfligida de una persona con la intención de perder la vida; y la postvención como las acciones posteriores a la consumación del suicidio para el tratamiento de los familiares de la persona que ha perdido la vida, o de la víctima de la tentativa de suicidio y sus familiares.

Los informes más recientes del Inegi señalan que entre el año 2000 y el 2016 murieron 83 mil 490 personas en nuestro país por lesiones autoinfligidas con el propósito deliberado de perder la vida, y que en 2017 perecieron otras seis mil 559 personas.

La información desagregada por edades señala que de estas muertes más del 40 por ciento se producen entre adolescentes y jóvenes de entre 19 a 29 años de edad, y que la gravedad del problema no mengua con el paso del tiempo sino todo lo contrario.

El proyecto de decreto advierte que millones de mexicanos están expuestos a la posibilidad de ser víctima de la enfermedad mortal del suicidio. En su último informe el Inegi reporta en el rubro de estadística sobre enfermedad mental que el 32.5 por ciento de los individuos encuestados de  12 años en adelante han contestado afirmativamente a la pregunta de si han sufrido depresión en alguna etapa de su vida.