Teléfono rojo
@guerrerochipres
¿Todo listo para el puente? El destino elegido, el auto cargado y la expectativa puesta en el descanso. Sin embargo, antes de pensar en la escapada conviene hacerse una pregunta más decisiva: ¿ya consideraste la prevención?
El primer puente del año suele asumirse como una pausa merecida, pero también concentra riesgos que pueden subestimarse. En carretera, los trayectos se alargan, la fatiga se acumula y cualquier error se vuelve costoso. Las cifras lo confirman: cada año se registran más de 3 mil 600 siniestros vehiculares en carreteras federales del país; en más del 90 por ciento el origen está en decisiones humanas que pudieron prevenirse.
La estadística es clara y reiterativa. Falta de distancia entre vehículos, invasión del carril contrario, exceso de velocidad o cansancio al volante son conductas persistentes. Por eso, salir a carretera exige responsabilidad.
Revisar frenos, luces y llantas no es una recomendación menor, sino una medida básica para reducir fallas mecánicas que pueden obligar a detenerse en tramos inseguros o derivar en un accidente mayor. Un vehículo en buen estado es la primera barrera contra el riesgo.
Durante el trayecto, respetar los señalamientos, los carriles asignados y los límites de velocidad significa asumir una lógica de civilidad compartida donde cada conductor depende de la prudencia del otro.
La seguridad también implica previsión frente al delito. Evitar el traslado con grandes cantidades de efectivo, no dejar objetos de valor a la vista y distribuir el dinero en distintos puntos del vehículo forman parte de una cultura preventiva elemental. Del mismo modo, no compartir información personal con desconocidos reduce riesgos innecesarios en paradas o estaciones de servicio.
En este contexto, la coordinación institucional resulta clave. La Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, ha impulsado un esquema de colaboración con entidades vecinas —Estado de México, Morelos, Guerrero, Puebla, Hidalgo y Tlaxcala— para reforzar la vigilancia en las entradas y salidas de la capital y en las principales autopistas. El objetivo es resguardar a quienes transitan y combatir de manera conjunta los delitos que más afectan a los viajeros.
Hay señales que no deben ignorarse. Detenciones solicitadas por personas extrañas o vehículos sin identificación constituyen alertas inmediatas. Ante cualquier percance, el 9-1-1 es la primera línea de apoyo y debe utilizarse sin dudar.
Un puente seguro no se improvisa. Se construye con preparación, disciplina y conciencia del entorno. La carretera no perdona descuidos y cada viaje confirma una verdad simple pero contundente: llegar con bien siempre vale más que llegar rápido.
Salvador Guerrero Chiprés es coordinador General del C5 de la Ciudad de México




