CIUDAD DE MÉXICO, 2 de diciembre de 2019.- En el marco de un taller desarrollado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Doctora Blanca Alicia Mendoza Vera, titular de la dependencia, llamó a enfocar los esfuerzos institucionales en la prevención, control y remediación de situaciones que perjudican el ambiente y a la salud humana, como es el caso los bifenilos policlorados (BPC), sustancia considerada cancerígena que se han utilizado desde los años treinta como líquidos aislantes en transformadores, detalló un comunicado.

En el taller -realizado en coordinación con la Secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat)-, se capacitaron poco más de 90 inspectores de la Profepa en materia de métodos de análisis cualitativo para la identificación de bifenilos policlorados (BPC) en transformadores y capacitores eléctricos.

La titular de la Procuraduría resaltó la labor de los inspectores para cumplir con la ejecución de actos de autoridad, tarea que implica recorrer largos caminos y, en varias ocasiones, enfrentar agresiones y situaciones riesgosas.

“Tenemos en nuestras manos (alcanzar) el logro de una verdadera justicia ambiental en el país. Ello está en manos de la Profepa, pero implica no sólo actos de inspección, sino actos de autoridad. Este tipo de eventos nos sirven para que nuestra labor sea más efectiva”, les dijo.

Más adelante agradeció y pidió a representantes del PNUD que sigan tomando en cuenta a la Profepa en otros proyectos encaminados al cuidado del medio ambiente y actualización de tecnologías. El propósito, precisó, es que el personal de la Procuraduría continúe transmitiendo el mensaje de que el país honra sus compromisos nacionales e internacionales, entre ellos, el Convenio de Estocolmo, cuyo objetivo es proteger la salud humana y el medio ambiente frente a los contaminantes orgánicos persistentes (COP), en este caso con la eliminación de los bifenilos policlorados antes del 2028.

La reducción de los riesgos a la salud humana y de los ecosistemas por la exposición a COP es un tema de la agenda pública nacional que, además de cuidar el capital natural nacional, apoya el cumplimiento de los compromisos adquiridos por México con la firma del Convenio de Estocolmo desde el 2001 con lo que además de su eliminación, se busca promover el uso de las mejores prácticas y tecnologías disponibles para reemplazar a los COP que se utilizan actualmente. Las principales fuentes de BPC en México son los transformadores, capacitores, balastras, entre otros.

Como resultado del taller que duró dos días, los inspectores de la Profepa adquirieron la capacitación para el uso de los 300 kits Clor-N-Oil-050 para identificar dentro de las acciones de inspección a instalaciones industriales y de servicios la presencia de BPC en concentraciones por arriba de 50 ppm, lo que permitirá en coordinación con la Semarnat contar con un inventario de poseedores de esta sustancia peligrosa, y establecer la estrategia para su eliminación antes del 2028.