CIUDAD DE MÉXICO, 16 de febrero de 2016.- Grupos ecologistas, de familiares de personas desaparecidas de Veracruz, Guerrero y Tamaulipas –entre otros–, religiosos relacionados con la atención de migrantes centroamericanos, grupos de autodefensas de Michoacán y organizaciones sindicales como el de la UNAM y el Mexicano de Electricistas, manifestaron su malestar por no haber sido recibidos por el Papa Francisco, durante su visita al país.

Varios de ellos, inclusive, enviaron –previo a la visita– cartas tanto a la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) como al propio Vaticano, solicitando una audiencia con el Obispo de Roma, cuando éste estuviera en México. Jamás hubo respuesta.

Incluso, el padre Alejandro Solalinde, quien dirige un refugio para inmigrantes centroamericanos en Oaxaca, se quejó del “secuestro del Papa Francisco por parte de Televisa, la jerarquía católica y los representantes del gobierno”, porque no permitieron que los padres de los normalistas de Ayotzinapa, Guerrero, y otros grupos afines, pudieran manifestarle lo que ha estado ocurriendo en México.

El padre Solalinde se quejó también de no haber sido incluido en la visita realizada por el Papa Francisco al estado de Chiapas, donde se abordaron temas indígenas y de migración.

En ese sentido, en una misiva abierta, 35 organizaciones de la sociedad civil –principalmente ambientalistas–, solicitaron al Papa Francisco que, en su visita al país, se refiriera a la alarmante situación por la que atraviesa México en materia de derechos humanos y en la protección al medio ambiente.

Las agrupaciones recordaron que el año pasado, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos constataron la grave crisis de derechos humanos que se vive en diversas zonas del país y coincidieron que hay una situación extrema en inseguridad, violencia e impunidad, y las cifras de personas asesinadas, desaparecidas, desplazadas y torturadas son alarmantes, para un país que no se encuentra en medio de un conflicto armado reconocido, resulta impactante.

Señalaron que el Estado mexicano se niega a aceptar la responsabilidad que han tenido el Ejército y la Marina en la comisión de graves violaciones a derechos humanos. Por el contrario, se ha fortalecido la presencia de las fuerzas armadas del país en tareas de seguridad pública, funciones propias de la policía civil tal como lo ordena la Constitución Mexicana.

“Para nosotras es muy importante, dado el altísimo número de víctimas de violaciones a derechos humanos, que la agenda de su visita considere a esas víctimas, muchas de las cuales requieren del reconocimiento y respaldo internacional ante la absoluta indolencia del Estado mexicano”, expresaron las organizaciones encabezadas por Green Peace.

Por su parte, José Manuel Mireles, dirigente de uno de los grupos de autodefensa de Michoacán, ciudad que visitó ayer el Papa Francisco, le pidió vía entrevistas radiales su intervención para que el gobierno federal les otorgue una amnistía a poco más de 200 personas sujetas a procesos penales que van desde homicidios, secuestros y portación de armas sin las licencias correspondientes.

También, organizaciones sociales de víctimas de pederastia por parte de religiosos, así como de mujeres que fueron secuestradas y familiares de víctimas de feminicidios, también enviaron misivas y no se ha confirmado oficialmente si el Papa los recibirá este miércoles, en Ciudad Juárez, en la parte final de su gira de trabajo por México.

“Las organizaciones que suscribimos esta carta, reconocemos la labor de la Santa Sede en la promoción del derecho humanitario internacional, así como por la defensa de la dignidad humana durante los conflictos armados y en tiempos de paz, por lo que confiamos en que, no solo su mensaje espiritual, sino su solidaridad internacional hacia las víctimas, ayudará a que no se pierda fe en la paz y la justicia en nuestro país”, se menciona en el documento signado por 35 organizaciones, entre ellas, el Centro de Derechos Humanos, Fray Francisco de Victoria, el Sindicato de Trabajadores de la UNAM, la Universidad Autónoma Metropolitana plantel Xochimilco, la Universidad Autónoma Chapingo la Coordinadora Nacional Agua para [email protected], Greenpeace México y Regeneration International.