CIUDAD DE MÉXICO, 16 de febrero de 2016.- En el penúltimo día de actividades de su primer visita pastoral a México, el Papa Francisco partió en el vehículo cerrado de la Nunciatura Apostólica con rumbo a la al aeropuerto internacional Benito Juárez, donde está a punto de viajar en avión a la capital del estado de Michoacán, donde desde lo esperan cientos de fieles feligreses que pernoctaron en las calles para verlo pasar, aunque sea por unos segundos. 

Un convoy de elementos de la Gendarmería y la Secretaría de Seguridad Pública capitalina partieron salieron puntual del aposento (7:14 horas) en una fría mañana en la capital del país y llegó al Hangar Presidencial a las 7:37 donde abordó inmediatamente para despegar 13 minutos después.

A su llegada al Aeropuerto Internacional General Francisco J. Mujica, 35 minutos después de vuelo, será recibido por el gobernador Silvano Aureoles Conejo, autoridades estatales y una Gran fiesta K’uinchekua con la banda Real de Ichán, procesión, palmeras, viejitos de Jarácuaro y Charapan con orquesta, danzantes y mariposas.

Desde temprana hora, los creyentes católicos comenzaron a llenar las gradas del estadio Venustiano Carranza en la capital michoacana para recibir al Sumo Pontífice, donde a las 10 de la mañana oficiará una Santa Misa con sacerdotes, religiosos, consagrados y seminaristas.

Posteriormente, en sus actividades tiene prevista una visita a la Catedral y un encuentro con jóvenes en el estadio José María Morelos y Pavón, esta tarde a las 16 horas, antes de volver a ser trasladado de regreso a la Ciudad de México.

El Vicario de Cristo recorrerá las calles de Morelia en Papamóvil para saludar a la gente que incluso durmió a la intemperie para verlo tan sólo un instante.